Gieco empezó a trabajar a la temprana edad de siete años. Compró una
guitarra con su propio dinero, y pronto comenzó a tocarla en los actos escolares. Formó un grupo que se dedicaba al folklore, pero a su vez comenzó a tocar en una banda de rock, Los Moscos, que pronto adquirió cierta popularidad en los pueblos vecinos. Interpretaron canciones de los
Beatles, los
Rolling Stones y del
Spencer Davis Group, cuando ganaron un concurso para tocar en el
Canal 5 de Rosario en
1965.
Los años setenta y sus primeros éxitos
Consiguió tocar con diferentes artistas, entre los cuales estaba
David Lebón, y en el Buenos Aires Rock Festival en
1971,
1972, y
1973. Ese mismo año fue lanzado su primer álbum
homónimo, grabado de manera independiente junto a Gustavo Santaolalla durante los dos años anteriores. Su canción principal fue
En el país de la libertad, y el disco logró bastante reconocimiento.
Un año después, su segundo LP,
La banda de los caballos cansados, mantuvo el mismo estilo de tratar de «entender el destino de los pueblos, el por qué de las injusticias».
Mientras tanto, él continuaba tocando con su otro grupo, y tenía un contrato para dos shows, pero la separación de la banda lo forzó a hacer esos shows por su cuenta. Al público pareció gustarle su show como solista, y Gieco decidió continuar su carrera de esa manera. En
1976, lanzó
El fantasma de Canterville. El disco sufrió la
censura del autodenominado
Proceso de Reorganización Nacional; Gieco tuvo que cambiar la letra de seis canciones y eliminar otras tres. Sin embargo, el disco fue un éxito y realizó conciertos no sólo en
Argentina, sino también en otros países de
Sudamérica. Debido a la situación política de
Argentina, se mudó a
Los Ángelespor un año, y en
1978 editó
IV LP, con una de sus canciones más famosas:
Sólo le pido a Dios.
Los ochenta: masivo e internacional
En
1981 dio un concierto en Buenos Aires acompañado solamente por su guitarra, su
armónica, y su
charango. Luego grabó
Pensar en nada. Ese mismo año comenzó una serie de conciertos independientes a lo largo de 110.000
km, por 3 años, tocando para un total de 420.000 personas.
En
1987 volvió a Alemania para dar siete recitales, incluyendo el Festival des Politischen Liedes (festival de la canción política) en
Berlín.
Cuando volvió, dio dos recitales gratuitos; uno ante cuarenta mil espectadores en el
Monumento Nacional a la Bandera en Rosario, y otro para treinta y cinco mil en Buenos Aires. En el
estadio de Boca Juniors dio un recital junto a
Pablo Milanés y
Chico Buarque, y músicos invitados como Mercedes Sosa,
Fito Páez, Nito Mestre, Juan Carlos Baglietto y
Sixto Palavecino. A fines de ese año, realizó una gira mundial que incluyó países tales como
México,
Perú,
Brasil,
Suecia, Alemania y
Dinamarca.
Luego de ocho años de gira, en
1989 el disco
Semillas del corazón marcó su regreso a los estudios. Este nuevo trabajo tuvo la particularidad de compartir una canción a dúo con uno de los máximos ídolos de América: Sandro. Dicha canción fue grabada en los estudios particulares del ídolo. Ese mismo año, tocó en el
Teatro Ópera en Buenos Aires con la leyenda estadounidense de la música folk
Pete Seeger. El material fue editado en el disco de 1990
Concierto en vivo. El año siguiente, Seeger lo invitó a unirse a una gira por
Washington,
Boston y
Nueva York. Allí tocó con
David Byrne, a quien ya había conocido en Buenos Aires un tiempo antes.
Los '90: compartiendo con todos
En
1994 editó
Desenchufado, un nombre irónico que hacía referencia a los populares recitales de
MTV unplugged, con un compilado de canciones viejas. Además, el 7 de octubre de ese mismo año, y junto con varios grupos y músicos chilenos, participó en el concierto homenaje al legendario cantautor chileno
Víctor Jara (torturado y asesinado a manos de los militares, durante el régimen de
Augusto Pinochet); el concierto se llevó a cabo en el Teatro Monumental de
Santiago de Chile. Fue en estos años en que él tuvo un gran acercamiento con ese país, ya que participó como invitado de
Mercedes Sosa en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar de 1992, y colaboró además con importantes artistas chilenos como
Isabel Parra,
Congreso y
Los Jaivas.
En
1997 apareció el álbum
Orozco, que si bien tenía algunas canciones que no continuaban el pasado folclorista de Gieco, poseía su estilo, y muchos músicos invitados participaron de la grabación, entre los cuales estuvieron Mercedes Sosa,
Ricardo Mollo y Gustavo Santaolalla. De este álbum se desprenden los sencillos
El imbécil y
Ojo con los Orozco. Esta última canción, prácticamente hablada, tiene la particularidad en que la única vocal pronunciada es la "O", la cual tuvo un gran recibimiento en Argentina y en el extranjero. Además en ese mismo año, participa en el recital que conmemoró los 20 años de las
Madres de Plaza de Mayo, junto a bandas como
Divididos,
Las Pelotas,
La Renga,
Los Piojos y
Attaque 77. También en 1997, se edita
Juntos por Chiapas, un importante disco donde participaron diversos artistas latinoamericanos como León Gieco, Mercedes Sosa, Charly García (con
Serú Girán),
Fito Páez,
Paralamas,
Divididos,
Café Tacuba,
Illya Kuryaki and the Valderramas,
Los Tres,
Andrés Calamaro, entre otros, con el fin de recaudar fondos destinados a las comunidades indígenas del estado mexicano de
Chiapas, y en apoyo claro del
EZLN. Aquí Gieco colabora con su gran tema
El señor Durito y yo
En
1998, el diario
Página 12 edita un material con rarezas, canciones nunca editadas y distintas versiones de sus temas conocidos en una serie de siete discos llamada
La historia esta.
También en 1998, como parte de los festejos del 50.º aniversario del estado de
Israel canta
Libkot leja, canción dedicada al asesinado primer ministro israelí
Isaac Rabin, junto al cantante israelí
Aviv Geffen. También en ese año participa en el disco
Tributo a Víctor Jara, donde interpreta su tema
Plegaria a un labrador.
El nuevo milenio y actualidad
La memoria
- Los viejos amores que no están,
- la ilusión de los que perdieron,
- todas las promesas que se van,
- y los que en cualquier guerra se cayeron.
- Todo está guardado en la memoria,
- sueño de la vida y de la historia.
- El engaño y la complicidad
- de los genocidas que están sueltos,
- el indulto y el punto final
- a las bestias de aquel infierno.
- Todo está guardado en la memoria,
- sueño de la vida y de la historia.
- La memoria despierta para herir
- a los pueblos dormidos
- que no la dejan vivir
- libre como el viento.
- Los desaparecidos que se buscan
- con el color de sus nacimientos,
- el hambre y la abundancia que se juntan,
- el mal trato con su mal recuerdo.
- Todo está clavado en la memoria,
- espina de la vida y de la historia.
- Dos mil comerían por un año
- con lo que cuesta un minuto militar
- Cuántos dejarían de ser esclavos
- por el precio de una bomba al mar.
- Todo está clavado en la memoria,
- espina de la vida y de la historia.
- La memoria pincha hasta sangrar,
- a los pueblos que la amarran
- y no la dejan andar
- libre como el viento.
- Todos los muertos de la A.M.I.A.
- y los de la Embajada de Israel,
- el poder secreto de las armas,
- la justicia que mira y no ve.
- Todo está escondido en la memoria,
- refugio de la vida y de la historia.
- Fue cuando se callaron las iglesias,
- fue cuando el fútbol se lo comió todo,
- que los padres palotinos y Angelelli
- dejaron su sangre en el lodo.
- Todo está escondido en la memoria,
- refugio de la vida y de la historia.
- La memoria estalla hasta vencer
- a los pueblos que la aplastan
- y que no la dejan ser
- libre como el viento.
- La bala a Chico Méndez en Brasil,
- 150.000 guatemaltecos,
- los mineros que enfrentan al fusil,
- represión estudiantil en México.
- Todo está cargado en la memoria,
- arma de la vida y de la historia.
- América con almas destruidas,
- los chicos que mata el escuadrón,
- suplicio de Mugica por las villas,
- dignidad de Rodolfo Walsh.
- Todo está cargado en la memoria,
- arma de la vida y de la historia.
- La memoria apunta hasta matar
- a los pueblos que la callan
- y no la dejan volar
- libre como el viento.
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| León Gieco, 2001 |
En 2001 edita el disco
Bandidos rurales, hasta ahora uno de los más exitosos de su carrera, en el que intervienen una larga lista de artistas invitados, como
Víctor Heredia,
Charly García, los hermanos
Hugo y
Osvaldo Fattoruso,
Sixto Palavecino,
Cuarteto Zitarrosa,
Ricardo Mollo,
Nito Mestre,
Andrés Giménez,
Ricardo Iorio,
Chizzo Nápoli y
Gustavo Santaolalla. El video clip del tema que da nombre al CD fue grabado en la localidad de
Las Marianas (
partido de Navarro), en la
provincia de Buenos Aires.
En septiembre de 2003, participa junto con
Víctor Heredia,
Pedro Aznar,
Silvio Rodríguez, y con varios artistas chilenos, latinoamericanos e internacionales en el concierto
El sueño existe, en homenaje a
Salvador Allendeen el Estadio Nacional en Santiago frente a miles de espectadores. Siguiendo con los registros en directo, en 2003 edita
El vivo de León, un disco en vivo con los mayores éxitos de su carrera.
2005 también fue un año para la salida a la luz de material desconocido: se edita Canciones de un casete perdido, una recopilación de temas que Gieco ejecutó en vivo en sus conciertos entre los años 1980 y 1981, tomadas por las grabadoras de sus fans.
Tras dos años de silencio Gieco vuelve al ruedo con
Por favor, perdón y gracias, en donde critica al sistema y a la tragedia de la discoteca
Cromañón. Esta placa discográfica le trajo problemas y tuvo que enfrentar demandas judiciales por los polémicos temas
Un minutosobre la tragedia de Cromañón y
Santa Tejerina, sobre el caso de una joven jujeña que mató a su hijo recién nacido ya que era fruto de una violación.